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Cómo ahorrar gasolina

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El coste de la gasolina es variable. Durante la crisis económica subió mucho y ahora, que no hemos acabado de salir de esta larga crisis, parece que la coyuntura internacional favorece la disminución de su coste. Sin embargo, no debemos confiarnos. Estamos en el momento de empezar a aplicar algunas claves y automatizarlas para aprender cómo ahorrar gasolina.

Cómo ahorrar gasolina en todo momento

En estos últimos años, el bolsillo de los consumidores se ha visto afectado por la reducción de los salarios y el aumento del desempleo, por un lado, así como por el aumento de algunos servicios e impuestos, por el otro. La gasolina, con sus frenéticas subidas y bajadas, ha contribuido a generar un clima de incertidumbre sobre los precios de las cosas. Si hacemos memoria, el diesel llegó a alcanzar alrededor de 1,35 euros el litro y la gasolina 95, entre 1,40 y 1,45 euros/litro. Por este motivo, ahorrar en combustible se ha convertido en una prioridad para muchos consumidores. Ya nos hemos acostumbrado a buscar  estaciones de gasolina y diesel más baratas a través de internet o por aplicaciones móviles. Además, aquellos que buscan comprarse un nuevo coche buscan uno que consuma poco. Son medidas inteligentes, sin duda, pero también lo son el mantenimiento, el uso que hacemos del coche y  la propia conducción.

Nuestra manera de conducir condiciona el consumo de combustible de un modo drástico y es, por lo tanto,  donde más podemos hacer para ahorrar gasolina. Debes visualizarlo de la siguiente manera: presionar el acelerador es abrir el grifo de la gasolina. Cuanto más aprietes el acelerador, más gasolina gastas. Por lo tanto, es recomendable aprender a sentir el pie, a sensibilizarse y tener consciencia en todo momento de que estamos vertiendo gasolina al apretar el pie. Con ello, evitaremos ciertos vicios que, sin darnos cuenta, muchas veces tenemos, como por ejemplo el de presionar el acelerador en largas rectas antes de frenar, pudiendo empezar a frenar mucho antes.

Observa siempre las revoluciones del motor: estas te indican cuándo el coche se siente más cómodo con tu manera de conducir y, por tanto, cuándo está en las condiciones óptimas de bajo consumo. Es lo que se conoce como par del motor y suele estar por debajo de las 2.000 revoluciones, aunque dependiendo del modelo de cohce, el par máximo puede variar.

Aerodinámica: ¿bajar ventanas o poner el aire acondicionado?

La aerodinámica del vehículo influye en el consumo mucho más de lo que podría parecer. Cualquier elemento aerodinámico extra, incluso los alerones, pueden hacer aumentar el consumo, sobre todo si están instalados con finalidades estéticas y no aerodinámicas.  Muchas veces llevamos elementos adicionales en el coche que aumentan el rozamiento con el aire: la baca, el portaesquís, el portabicicletas, parrillas, hacen que el coche ofrezca más resistencia al aire y, por tanto, consuma más gasolina.  Cuando no se está haciendo uso de ninguno de estos elementos, es mejor quitarlos, ya que puede aumentar el consumo hasta un 40%.

Circular con las ventanas bajadas constituye también un aumento considerable del consumo, incluso más que el aire acondicionado si la velocidad es alta, ya que ofrece mucha resistencia al aire. Este es un debate constante en todos los foros que plantean cómo ahorrar gasolina: ¿ventanas bajadas o aire acondicionado? Pues bien: como norma general, un coche que circula por la ciudad o medio urbano consume menos gasolina con las ventanas bajadas que con el aire acondicionado. Por contra, en autopistas, autovías o trayectos de alta velocidad constante y sin interrupciones, las ventanas bajadas pueden suponer un consumo adicional de 35-40 %. En este caso, es aconsejable usar el aire acondicionado.

Un mantenimiento regular del vehículo es esencial no solo para evitar disgustos o mal funcionamientos de la máquina, sino también desde el punto de vista del consumo de gasolina. Especialmente en relación con los filtros de aire y de aceite. Un filtro de aire sucio puede aumentar el gasto de combustible en un 10%, debido a que provoca que el coche tenga menos potencia y, por tanto, se requiera mayor aceleración para ir a la misma velocidad.

Neumáticos: la presión es fundamental

La presión de los neumáticos es muy importante y, curiosamente, es un aspecto que la mayor parte de conductores descuidamos. Circular con la presión baja aumenta el consumo. Hay que tener presente que con el tiempo las ruedas acaban perdiendo la presión idónea. Por lo tanto es importante verificar y corregir la presión cada dos meses en lugar de esperar a pasar la revisión.

Cómo ahorrar gasolina en los nuevos coches

En los coches más modernos, encontramos nuevas funciones que pueden venirmos muy bien para el ahorro de gasolina, pero hay que saber utilizarlos en los momentos adecuados.

  • El star-stop: algunos coches llevan instalado un sistema de auto-stop frente a paradas frecuentes del coche. Esto viene bien en ciudades en las que parar y reiniciar la marcha es constante. Sin embargo, no es muy recomendable en medios urbanos en los que la parada no supere los 10-15 segundos, pues probablemente acabes gastando más gasolina de la que puedas ahorrar, por no decir que, a la larga, tanto encendido y apagado puede dañar la mecánica del coche.
  • La opción ECO. Es común que los coches más modernos tengan un botón en el que pone “ECO”. Al presionar este botón, el coche entra en un programa de conducción ecoeficiente. Es recomendable tener activada esta opción, sobre todo en carretera, pero ten presente que el programa ECO resta potencia al coche, lo que notarás en adelantamientos, subidas o en el aire acondicionado.
  • La velocidad de crucero. En autopista o vías rápidas, esta opción es ideal. Ten en cuenta que, aunque un conductor quiera mantener una velocidad constante en carretera manteniendo presionado el pedal del acelerador siempre del mismo modo, es inevitable que el tobillo o el propio pie produzca pequeñas oscilaciones que van modificando la entrada de gasolina al motor. Ello aumenta el consumo de manera indavertida. La velocidad de crucero alimenta de manera justa y medida al motor sin exceder lo que demanda para mantener la velocidad deseada.

 

En definitiva, saber cómo ahorrar gasolina con nuestro coche lleva a un aprendizaje de los hábitos de conducción. Aplicar estos principios es realizar una conducción más responsable. Es lo que se conoce como una conducción ecoeficiente que se sustenta en seis pilares:

  1. Optimiza siempre los cambios de marcha.
  2. Conduce de un modo tranquilo y nunca te estreses.
  3. Controla la aceleración y la velocidad.
  4. Controla la aceleración en subidas y descensos.
  5. Controla siempre la temperatura de tu coche.
  6. Optmiza la mecánica del vehículo.

Esperamos que este artículo te sirva para ahorrar gasolina y tener un poco más de liquidez cada mes.

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