Asesor fiscal y laboral

3 cosas que no debes hacer en tu evaluación de rendimiento a final de año

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El final de año es el momento en que la mayoría de empresas realiza sus evaluaciones de rendimiento, lo cual significa que probablemente estés leyendo esto, tomando consciencia de tus metas alcanzadas este año y preguntándote cuál sería la mejor manera de convencer a tu jefe de que mereces un aumento.

TRES COSAS QUE NO DEBES HACER EN TU EVALUACIÓN DE RENDIMIENTO A FINAL DE AÑO

Si estás algo nervioso, respira hondo. Las evaluaciones anuales suelen ser estresantes, pero también pueden ser una gran oportunidad para hacerte eco de tus logros, ser tu mayor defensor y encarrilarte para el año próximo.

Acude a la reunión con todo preparado, la mente despejada y todo saldrá bien. Pero primero, hablemos de lo que de ninguna manera debes hacer, si quieres una evaluación de rendimiento productiva y positiva.

  1. NO ESPERES LO PEOR.

En el mejor de los casos, tu jefe es tu compañero, no tu enemigo. Si él o ella hace bien su trabajo, ya deberías saber cuáles son tus puntos débiles y lo que debes hacer para mejorar, gracias a todas esas reuniones cara a cara que habéis tenido los dos a lo largo del año. No debería de haber sorpresas en la evaluación de rendimiento y, de haberlas, es culpa de tu jefe, no tuya. (Contando con que tengas las orejas bien abiertas y seas receptivo con respecto a las críticas constructivas).

Dicho esto, no todos los jefes tienen clara su responsabilidad a la hora de comunicar cuáles son las áreas a mejorar a lo largo del año. Algunos tienen dificultades cuando se trata de realizar críticas constructivas – incluso cuando los sondeos indican que los trabajadores necesitan respuestas correctivas (feedback), siempre y cuando se ofrezcan de manera útil y eficaz.

Sea como fuere, enfocar tu evaluación de rendimiento como un viaje al despacho del jefe no te ayudará a entablar una conversación positiva. Incluso si tu jefe destaca áreas en las que podrías mejorar, esto no tiene porqué ser algo malo. De hecho, esto muestra que él/ella está dispuesto a tener una conversación difícil para ayudarte con el fin de sacar todo tu potencial en la empresa.

  1. QUE NO TE PILLEN DESPREVENIDO.

El mayor de los errores que puedes cometer en una evaluación de rendimiento es improvisar. Por un lado, tu falta de preparación será más que evidente y dará la impresión de que no te estás tomando la reunión en serio – y eso no es lo que quieres transmitir a la persona de la cual depende tu aumento. Por otro lado, es difícil recordar todo lo que has logrado cuando estás en la reunión – prepara tu discurso.

Empieza por reunir todo tu material, incluyendo la descripción de tu trabajo, metas desde el año pasado (siempre y cuando estuvieras en la empresa), y una lista de lo que has cumplido. En el mejor de los casos, ya habrás conseguido esto en el transcurso del año y solo tendrás que igualar tus logros con tus metas. Si aún no estás tan organizado, revisa tus proyectos, carpetas, entradas y destaca tus victorias. Ahora es el momento de poner un número con el símbolo del euro en lo que has conseguido. Si puedes demostrar que has hecho ganar o ahorrar dinero a la compañía, estarás en una muy buena posición en tu evaluación.

  1. NO PIDAS UN AUMENTO.

Puede que te sorprenda saber que el cierre del año fiscal (final de año) no es precisamente el mejor momento para solicitar un aumento. Por un lado, los presupuestos tienden a estar fijados. No tiene sentido exigir un aumento del 10% si tu jefe solo cuenta con una subida presupuestaria del 3%.

Eso no significa que tengas que renunciar a conseguir más dinero. Si tu evaluación de rendimiento está yendo bien, la segunda parte de la conversación sería una ocasión fantástica para dejarle caer a tu jefe cuáles son tus objetivos futuros dentro de la empresa. Si quieres ser ascendido, pongamos por caso, pregúntale a tu superior que tendrías que hacer para conseguirlo en el año entrante. Si crees que tus obligaciones actuales son más importantes que las de otros o que deberían estar mejor pagadas, puedes señalarlo en ese momento. El objetivo es ayudar a tu jefe a reconocer tu trayectoria y que te ayude a progresar.