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Ahorra para tu recién nacido

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Ya tienes la cuna, el monitor para bebés, el cochecito, la sillita para coche más segura del mercado… Has pensado en todo para el nuevo miembro de tu familia, ¿o no? ¿Qué hay del futuro financiero de tu bebé?

AHORRAR PARA TU RECIÉN NACIDO

Ya tienes la cuna, el monitor para bebés, el cochecito, la sillita para coche más segura del mercado… Has pensado en todo para el nuevo miembro de tu familia, ¿o no?

¿Qué hay del futuro financiero de tu bebé?

Las mejores tasas de ahorro.

¿Qué tipo de cuenta deberías abrir para tu hijo, y cuándo deberías hacerlo? De acuerdo con los expertos en planificación financiera, nunca es demasiado pronto para abrir una cuenta de ahorros para tu hijo, así como un plan de ahorros para la universidad. Aquí tienes una guía para diferentes tipos de cuentas:

Cuenta de ahorros.

A los jóvenes menores de 18 no se les permite firmar documentos legales, así que cuando abras la cuenta de ahorros necesitarás tener tanto tu nombre como el de tu hijo en la cuenta. Cuando cumpla 18, podrás quitar tu nombre de manera permanente. Sin embargo, mientras tu hijo sea aún un menor, tú serás el único que podrá controlar esa cuenta. Tendrás la capacidad de retirar o depositar dinero y de cerrar la cuenta si fuera necesario.

Lo que necesitarás: el certificado de nacimiento de tu hijo, el número de la seguridad social y tu DNI.

Letra pequeña: asegúrate de leer la letra pequeña sobre el tipo de cuenta que estás abriendo: ¿tiene comisiones? ¿Exige un mínimo de capital? ¿Puedes adjuntar la cuenta con otras cuentas existentes para reducir gastos?

¿Por qué ahorrar desde la infancia es una buena idea?

Un caso práctico: ingresa 5€ a la semana desde el nacimiento de tu hijo en una cuenta de ahorros que genere un 1% de interés al mes. Tu hijo tendrá

5.605’68€ cuando cumpla 21 años.

Cuenta de ahorros para la universidad.

Hoy en día los asesores financieros no dejan de incidir en la importancia de este tipo de cuentas. Por todos es sabido que hoy en día enviar a un hijo a la universidad es más caro que nunca, pudiéndose casi equiparar a las elevadísimas tasas universitarias de los centros estadounidenses. Si nada lo remedia, no sería extraño que en pocos años los universitarios tuvieran que endeudarse durante sus años universitarios adquiriendo deudas que solo se liquidarían muchos años después de la finalización de los estudios.

No está de más plantearse la posibilidad de abrir una cuenta de ahorro universitaria. Así pues, llegado el momento, las tasas universitarias, los cursos, los masters y demás gastos asociados a los estudios superiores quedarán cubiertos.

Inversiones y rentabilidad a largo plazo.

Existen planes de ahorro que pueden generar una rentabilidad de entre un 4 y un 6%. Ahora bien, el plazo mínimo debe ser de 10 años. Para ello solo tenemos que encontrar productos para invertir en renta variable o fondos mixtos. De esta forma, tu hijo obtendrá una alta rentabilidad a largo plazo por esa inversión: parte en renta fija y parte en renta variable.

Las posibilidades incluyen invertir en acciones, comprar deuda pública, invertir en productos de seguro-ahorro, invertir en acciones, etc.

Como el producto está destinado a crear capital cuando tu hijo llegue a la edad adulta, es imprescindible que realicemos nuestra inversión en el producto que mejor se adapte a nuestra situación financiera particular y objetivos a medio y largo plazo. Así pues, el mejor producto no será sino aquel que más se adecúe a nuestras circunstancias personales.

¿Cómo puedo obtener más beneficios?

Si lo que estás buscando para tu hijo es la máxima rentabilidad posible dentro del mercado financiero, existen varias posibilidades que te pueden interesar:

Por un lado, hay planes de ahorro propio en fondos que te permiten realizar aportaciones mensuales a distintos tipos de fondos de inversión.

Existen planes de ahorro especialmente diseñados para niños, los denominados Seguro-Ahorro. Estos planes te dan la posibilidad de invertir en fondos globales para aprovechar el crecimiento económico. En el peor de los casos, siempre obtendrás como mínimo las cantidades de dinero que has ido aportando a lo largo de los años.

Por último, y siempre en función de tu situación financiera, hay ahorradores que abren a sus hijos Planes Individuales de Ahorro Sistemático (PIAS): en la mayoría de los casos, estos planes de ahorro se pueden utilizar también para acumular capital para la jubilación.