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Presupuesto de base cero: cuando gastarse toda la nómina es una jugada maestra

presupuesto de base cero
Allá va una pregunta fácil: ¿Estás gastando más de lo que ganas al mes? Seamos más específicos: ¿Estás gastando exactamente lo que ganas al mes? Cuando creas un presupuesto de base cero, eso es precisamente lo que estás haciendo. Lo creas o no, es un simple plan presupuestario que garantiza que te gastarás cada céntimo que ganes al mes de una manera productiva. ¿Suena aterrador? Fíate de nosotros: ¡nada más lejos de la realidad! Sigue leyendo y averigua qué puede hacer por ti exactamente un presupuesto de base cero.

¿Qué es un presupuesto de base cero?

Un presupuesto de base cero, también llamado presupuesto de suma cero o PBC si estás al día de las finanzas corporativas, es un método de presupuesto mensual en el que cada euro que ganas (ni uno más, ni uno menos) se gasta de acuerdo con tus objetivos y gastos.

Si ganas 4.500€ al mes, asignarás exactamente 4.500€ para cubrir todas tus facturas, gastos discrecionales, fondos de ahorro y objetivos financieros.

¿Cómo elaborar un presupuesto de base cero?

Presupuestar tiene muy mala reputación. Pero la cuestión es que establecer un gran presupuesto no te limita – de hecho, te libera. Y el presupuesto de base cero es el presupuesto más personalizable y flexible que existe.

Aquí te explicamos cómo elaborar un presupuesto de base cero que se adapte a tus fondos, estilo de vida y objetivos.

  1. Establece tus ingresos

El primer paso para determinar tu presupuesto de base cero es saber exactamente cuánto ganas al mes. Eso incluye un segundo trabajo, bonificaciones, devoluciones de impuestos, regalos, ingresos irregulares… ¡Todo! Cualquier depósito que vaya a tu cuenta bancaria se debe contar.

Para muchos de nosotros, esto variará de mes a mes. Intenta un cálculo lo más exacto posible de cuáles serán tus ingresos. Siempre puedes añadir o quitar a lo largo del mes. Por ejemplo: digamos que ingresas 4.500€ al mes.

  1. Haz una lista de tus gastos

Comienza por las facturas que sabes que tienes al mes, como el alquiler o la hipoteca, servicios (luz, agua, gas…), teléfono móvil, internet, seguros, letra de coche… Esto suele ser bastante constante, por lo que seguramente sabrás cuánto dinero va a cada cosa.

A continuación, revisa los extractos bancarios de los últimos 90 días para ver cuáles han sido tus compras discrecionales (no indispensables). Esto puede sonar desalentador, pero probablemente seas más predecible de lo que crees, por lo que comenzarás a ver un patrón con bastante rapidez.

Por último, incluye los gastos que solo hagas una o dos veces al año. Esto serían facturas como gastos de la comunidad de vecinos o renovaciones de licencia y registro.

Tu lista podría quedar así:

  • Hogar: 1.400€
  • Servicios: 135€
  • Alimentación: 400€
  • Gasolina: 200€
  • Letra del coche: 235€
  • Seguros: 275€
  • Teléfono móvil: 145€
  • Internet: 45€
  • Tarjetas de crédito: 500€
  • Otros préstamos: 220€
  • Netflix: 15€
  • Ropa: 145€
  • Entretenimiento: 345€
  • Comer fuera: 400€
  • Regalos: 35€
  • Otros: 100€
  • TOTAL: 4.650€

 

  1. Marca tus metas

Antes de comenzar a elaborar tu presupuesto, tómate un momento para pensar en tus objetivos. ¿Querrías librarte de la hipoteca? ¿Estás intentando llenar tu fondo para emergencias? ¿Deseas abrir un fondo de pensiones para tu jubilación? ¡Todas son grandes metas!

El presupuesto de base cero es ideal para alcanzar los objetivos financieros rápidamente, porque no hay un límite porcentual sobre la cantidad de dinero que puedes destinar cada mes a una categoría.

  1. Prioriza tus gastos

Puedes quedarte con categorías generales (vivienda, transporte, metas, discrecional) o desglosarlas con todos los detalles que desees. Puede ser útil solo desglosar los gastos que te generen más sobrecostes. ¡Depende de ti!

Pero sea cual sea el desglose, lo importante es jerarquizar por importancia. Lo imprescindible para sobrevivir debe ser lo primero, seguido de la cantidad que deseas destinar a tus objetivos financieros. Por último, incluye tus gastos discrecionales.

  1. Apunta al cero

Dependiendo de dónde te encuentres después de realizar el presupuesto, deberás recortar algunos euros de tu presupuesto o aportar un extra.

Los euros extra se pueden asignar fácilmente a las metas de mayor prioridad o se pueden usar para dar un pequeño impulso a tus gastos discrecionales.

El ejemplo de presupuesto anterior conformaba un total de 4.650€ de gastos, pero nuestros ingresos solo eran de 4.500€. Entonces, en este caso, nuestro presupuesto tendrá que decidir dónde recortar 150€.

Si has priorizado y enumerado tus gastos según su importancia, puedes ahorrar dinero de la parte inferior de la lista hasta que hayas eliminado 150€ del presupuesto:

  • Ropa: 145€
  • Entretenimiento: 345€
  • Comer fuera: 385€ (-15€)
  • Regalos: 0€ (-35€)
  • Otros: 0€ (-100€)

Como alternativa, quizás sea posible recortar en unas áreas, o dejar de gastar en otras por completo.

Puede que tengas que dejar de ver una película en el cine o no salir a cenar un fin de semana para poder cumplir con los nuevos números, pero parece razonable, ¿verdad? En la categoría de alimentación, quizás solo implique buscar ofertas y no comprar cosas que realmente no necesites o vayan a sobrar.

Ventajas y desventajas del presupuesto de base cero

Elaborar un presupuesto de base cero es sencillo, pero no fácil. Hace falta estar muy comprometido desde el principio para poder sacar el mayor partido. Aquí te dejamos algunos aspectos positivos y negativos que debes sopesar antes de meterte de lleno.

Pros:

  • Te ayuda a identificar las áreas de sobregasto
  • Te permite una mayor asignación de ingresos a tus metas financieras
  • Se puede personalizar para que se ajuste a tus ingresos y prioridades

Contras:

  • Requiere más tiempo que la presupuestación progresiva
  • Implica mucha reasignación a lo largo del mes
  • Es difícil de seguir si no te gustan los parámetros rígidos

 

Afrontar gastos inesperados cuando “gastas” todo tu dinero

La mayor preocupación con un presupuesto de base cero es “gastar” todo el dinero cada mes. Pero esto no debería ser un problema siempre y cuando tengas un colchón.

Algunas personas tienen un fondo para emergencias en una cuenta de ahorros separada o vinculada; otros guardan 1.000€ o 2.000€ extra en una cuenta corriente; otros tienen un mes entero de gastos en su cuenta antes de empezar a utilizar un presupuesto de base cero.

La cantidad del colchón con la que te sientas tranquilo depende de ti. Pero necesitarás un colchón de algún tipo en tu cuenta bancaria para evitar ser penalizado por descubiertos accidentales.

Presupuesto de base cero vs. 50/30/20

El método 50/30/20 es una alternativa bastante popular al presupuesto de base cero, ¿pero en qué se diferencian?

En el método 50/30/20, el 50% de tus ingresos mensuales se destina a cosas de primera necesidad; el 30% a cosas que te hacen falta y el 20% a ahorro y pago de deudas. Algunas personas lo utilizan por ser un sistema rápido y fácil, pero incluso puede ser un punto de partida para un presupuesto de base cero u otros métodos.

Si bien ambos métodos son muy buenos, cada uno sirve para cumplir objetivos diferentes. Siempre y cuando tus ingresos se puedan adaptar a los porcentajes, un presupuesto 50/30/20 es perfecto para los que empiezan.

Pero si tus ingresos son demasiados bajos como para que el 50% cubra tus necesidades, o si quieres destinar más del 20% a ahorrar, entonces el presupuesto de base cero es la mejor opción para ti.